Mi Dios a esta hora quiero alabar tu nombre y bendecirte darte gracias por todas tus obras y por todo lo que has hecho en mi vida.

Mi Dios y mi rey, recibe mi corazón, recibe mis pensamientos, recibe mis palabras y cada una de las ideas  que cruzan por mi cabeza, aveces pensamientos desbocados que no me dan paz ni tranquilidad, situaciones que me llenan de angustia y pareciera que no hay camino de salida…pero con tu amor y misericordia me dirijo  a ti con mi humilde oración, me presento a ti con la alegría  y la confianza más grande, a pesar de los nubarrones oscuros que puedan estar encima de mí, me acerco confiado (a), agradecido (a), por todas las obras maravillosas de tus manos, con ellas tu nos das la fuerza para salir adelante, porque tú eres la esperanza de cada día para ver tu santa misericordia, tanto me amas Señor que me has dado tantos motivos para agradecerte, pero hay momentos en que cierro los ojos y me envuelvo en el dolor, la ansiedad, los sufrimientos y la angustia y hoy en este momento te digo mi Señor, creo en ti…te busco y sé que te encuentro, hoy salgo de mi ensimismamiento y te busco a ti para hacer tu santa voluntad.

Te miro a ti Señor en medio de lo que vivo y descubro tu santa presencia, tu gran amor y tu gran bondad que me permite seguir adelante, te alabo y te bendigo mi Señor, te alabo y glorifico, gracias por quitarme esas cadenas , gracias por restablecer  la libertad y la paz  para seguir adelante, gracias Señor por darme la alegría para seguirte y servirte. Mi Dios gracias por responder a mi humilde plegaria, gracias por atender  mi oración, gracias por escuchar mi plegaria, gracias por permitirme estar contigo y hacer tu santa voluntad.

Bendito sea tu santo nombre mi Señor, bendito sea por siempre.

Amen.

Claudia Salcedo