La mayoría de las comunidades cristianas vivieron su fe en tiempos de crisis. Estas comunidades vivieron persecuciones, muertes y tribulaciones por el evangelio, La realidad del Evangelio se da en medio de la asechanza y a pesar de que el evangelio es buena noticia está siempre contradice al mal.

Dos características que nos permiten descubrir los  tiempos de crisis.

1. Identidad; profundizar mis raíces, conocerme, porque la fe no nos hace diferente, ni más  que el otro, pero si una forma como afronto la vida.

2. Cómo recibo el ataque: la manera como respaldo con mi fe aquello que estoy viviendo.

El miedo en este tiempo es falta de fe: porque nos da miedo a perder la vida a enfermarnos a perderlo todo, Pero la fe en este tiempo es igual a confianza es abandonarse en la persona de Jesucristo que nunca nos va abandonar.

Los testimonios cuando la gente hace un retiro siempre nacen de una situación difícil Y es allí donde empieza la fe. La fe está relacionada con la crisis, Nuestro problema principal: no es el demonio que te ataca es el Dios que no has buscado.

Mucha gente en la juventud se aleja de Dios porque se siente fuerte, tiene salud, tiene convicciones, tiene paz, tienes planes, Muchos jóvenes viven en un mundo micro chiquito sin ver las necesidades de los demás: vemos que muere gente en África gente perseguida en Siria y les importa muy poco.

Pero eso sí,  importa mucho si se cae el Wi-Fi ese es el gran problema que tiene nuestra juventud en este tiempo. Aquí está la explicación porque muchos jóvenes no creen en Dios, tienen muchas seguridades y no solo los jóvenes también los adultos.

Es muy difícil sentirse necesitado cuando lo tienes todo, pero cuando llega  la dificultad aparecen los cambios en nuestra vida y la mirada se vuelve a Dios.

El  catecismo de la Iglesia Católica nos dice que  la fe es  respuesta, No nace de nuestras neuronas para fortalecerla, no nace de una biblia, no nace de mí. Su origen es en respuesta a un Dios que sea manifestado y se ha ganado mi confianza.

Cuando más miramos a Jesucristo cuanto más vemos su misericordia, su poder sus milagros en nosotros hay un momento maravilloso y eso se llama Fe.

El demonio se centró en la humanidad porque si él sabe que lo tenemos todo, a las personas  les va a costar mucho creer.

Si tú llegas a creer en Jesucristo y aprendes a decir esta frase de dos Santa Santa Margarita María de la Alacoque y sor Faustina Kowalska yo confío en ti, podrás tener una Fe sólida que no se va a derribar por ningún ataque del mal o persecución.

Jesús yo Confío en ti, que significa todo el centro de mi vida lo desplazo a Jesucristo, lo primero en mi vida Jesucristo porque él se lo ganó porque nadie me ama  como él.

La fe es descentramiento, mi vida estaba sentada en mi todo en mis proyectos yo me sentía fuerte, Ahora empezado a cristianizarme por una crisis que me sucedió.

Cuando uno se siente fuerte y se empieza agrietar la vida se hace uno preguntas y allí entre a Dios y se conoce a Cristo y se produce un desplazamiento del centro.

La fe no empieza en mí, sino en Cristo que es capaz de desprenderme de mí porque dice el libro de Hebreos Él es el autor y consumidor y consumador de la fe.

La fe es aquella gracia particular que Dios te concede para de centrarte salir de lo que considerabas tu fortaleza en y entregarte a Jesucristo y poder decir como estas dos santas Jesús yo confío en ti.

Qué sucede cuando llegas a descentralizarte y apoyarte en Cristo ya no hay miedo porque ahora quien se ha unido a él nadie lo podrá vencer y podremos decir como San Pablo si Dios está conmigo quien contra mí.

A mí me pueden vencer quizás hay personas que tengan mejores cosas que yo mejores planes mejores ideales mejor salud pero a él que es el vencedor del pecado, de la muerte que resucitó al tercer día nadie lo puede vencer.

Y poder decir tu fe te ha salvado si no llegas a decir esto es porque todavía estás apoyado en lo tuyo y eso es lo que te apoyas al final va terminar.

Claudia Salcedo